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Decálogo del buen divorcio I.

Hace muchos años, los Juzgados de familia de Málaga, publicaron un «Decálogo del Buen Divorcio». Pero me parece interesante que podamos volver a retomarlo… pues parece que «no nos entra en la cabeza».

Este decálogo, nos conciencia a padres y madres, de la necesidad de cuidar la ruptura. Y que está perjudique lo menos posible a los hijos.

1ª. El divorcio es algo más que un proceso legal.

Divorcio y mediacion familiar. Fotografía (c) cortesía de Cristina Pérez Vives - cperezvives@gmail.com - Cite la fuente; gracias.

Conlleva un proceso emocional, personal y psicológico que viven tanto los adultos como los hijos de la pareja. El Juez y los abogados, solo le resolverán las cuestiones legales pero no las emocionales y afectivas.

Ese proceso emocional no acaba con el dictado de la sentencia pues necesita un tiempo para ser superado. Siendo frecuente, que tras el proceso judicial, surjan episodios de tensión entre los adultos.

2ª. El problema no es el divorcio sino el “mal divorcio”.

     La ruptura no debería ser perjudicial para los hijos. Es la mala manera de desarrollar esa ruptura de pareja, lo que acarrea consecuencias negativas para los niños.

Estos, pueden superar la situación, si sus progenitores cooperan entre sí, para llevarla a cabo de forma no traumática.

    –  Evita los efectos negativos de un mal divorcio.

3ª. De común acuerdo todos ganan.

     Las rupturas familiares en las que no existe acuerdo, se centran en las críticas mutuas y aumentan las tensiones entre los progenitores en la búsqueda de un culpable. En cambio, las rupturas de mutuo acuerdo, favorecen el clima de diálogo entre los progenitores. Generando un ambiente más favorable a las relaciones de los hijos con estos, pues miran al futuro, facilitando que cada uno asuma mejor su nueva situación.

4ª.- Se separan los padres, no los hijos                                

     La separación, el divorcio o la ruptura de una pareja de hecho, supone la desaparición de un vínculo entre los adultos, iniciándose otro tipo de relación familiar entre los padres-madres e hijos. Procure que sus hijos mantengan una buena relación con el otro progenitor.

5ª. La separación no supone la pérdida de ninguno de los progenitores

     Ambos progenitores, a ser posible conjuntamente, deben explicar a sus hijos, de manera que puedan entenderlo, que se van a separar o divorciar. Esta información debe transmitirse en un clima de coherencia, confianza y cariño, pero sin alentar falsas expectativas de reconciliación. Deben asegurar a sus hijos/as que seguirán siendo queridos (evitar sentimiento de abandono), que no son culpables de nada (evitar sentimiento de culpa) y que ambos progenitores van a seguir ocupándose de sus vidas.

Ver IIª Parte…                                                                                    Referencia del artículo.

 (Artículo de 2014 actualizado)

Fátima Gallardo

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