Una de las mujeres que más admiro, es Esther Perel. Para mí es una mujer 10.
Esther, está cambiando nuestro diálogo y nuestra concepción de lo que significa estar enamorado, estar en pareja y tener una vida sexual plena. Todo un reto.
Por primera vez en la historia, las parejas no tenemos relaciones sexuales o relaciones de compromiso solo por el mero hecho de tener hijos. Hay una intención que se desea prolongar en el tiempo. Y muchas de ellas persiguen aumentar el deseo en la pareja.
Esther en este vídeo, nos describe, que en las relaciones de largo plazo, a menudo esperamos que nuestro amado sea a la vez nuestro mejor amigo y nuestro socio erótico. Pero como argumenta Esther Perel, el sexo bueno y comprometido se basa en dos necesidades conflictivas: nuestra necesidad de seguridad y nuestra necesidad de sorpresa. Entonces, ¿cómo sostener el deseo? Con ingenio y elocuencia, Perel nos deja en el misterio de la inteligencia erótica. ¿Cómo aumentar entonces el deseo en la pareja?
La charla comienza haciéndonos estas preguntas: «¿Por qué el buen sexo se desvanece tan frecuentemente aun en parejas que continúan amándose uno al otro tanto como siempre? ¿Por qué una buena intimidad no garantiza buen sexo? ¿Podemos desear lo que ya tenemos? Es la pregunta del millón, ¿verdad? ¿Y por qué lo prohibido es tan erótico? ¿Qué hace la transgresión que hace al deseo tan potente? ¿Y por qué el sexo hace bebés, y los bebés significan desastre erótico en las parejas? Es una especie de golpe mortal al erotismo, ¿no es así? Y cuando amas, ¿cómo se siente? Y cuando deseas, ¿en qué es diferente?».
La descubrí a través de la charla que os presento.
En su último trabajo Esther se centra en averiguar los aspectos que conectan la infidelidad y la relación estable de pareja. En por qué lo hacemos, en cómo nos hace tanto daño pero cómo la pareja se puede recuperar de una situación así…
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