¿Por qué no sabemos discutir?
Vamos a ser sinceros… discutir pasa, y pasa mucho. ¿A quién no le ha pasado? Llegas a casa, dejas tu chaqueta y tus cosas donde puedes y, con solo entrar en la cocina y saludar a tu pareja, sientes que cualquier cosa será la excusa perfecta para empezar una discusión.
Es frustrante, ¿verdad? Te entiendo, aunque seguro que ya sabes que en cualquier relación de pareja, los desacuerdos son esperables. Así que, si alguna vez has pensado que discutir es malo, te diré algo: discutir no es el problema, lo malo es no saber cómo hacerlo bien. Sí, hay una manera de discutir sin que todo se vaya al traste.

El gran error que cometemos muchas veces es que ni siquiera sabemos qué errores estamos cometiendo al discutir. Nos lanzamos a la discusión sin pensar, y al final repetimos los mismos patrones de siempre que nos hacen terminar igual de mal una y otra vez.
Por eso, he creado una formación que he titulado. ¡Salva tu pareja!: aprende a discutir, dónde he diseñado un test donde podrás ver claramente qué errores cometes tú y cuáles comete tu pareja cuando discutís. Además, te enseñaré herramientas para evitar que estas discusiones acaben desgastando vuestra relación hasta el punto de una ruptura.
Uno de los fallos más habituales que veo (y que también trabajo en la formación), además de no saber cuáles son nuestros errores, es que no cuidamos las discusiones ni antes, ni durante, ni después.
Nos dejamos llevar por el enfado o la rabia porque sentimos que no nos entienden, y la discusión se convierte en una lucha por ver quién tiene razón.
– Aprender a discutir es la clave.
Por ejemplo, imagina que llegas a casa y empiezas a hablar de algo que te preocupa, pero tu pareja está mirando el móvil. La conversación, que podría ser para resolver un tema importante, se convierte en un intercambio de reproches:
«Siempre estás con el móvil cuando necesito hablar contigo» o «No es el momento de sacar esto ahora».
Y lo que podría haber sido un diálogo, se convierte en una discusión más.
Piénsalo un momento: ¿Qué errores cometes tú cuando discutes con tu pareja? ¿Y qué errores comete él o ella? ¿A que es más fácil ver los errores del otro? ¿Habéis intentado cambiar algo o seguís atrapados en ese bucle que parece no tener salida?
Si nunca lo habéis hecho, quizás ha llegado la hora de darle una vuelta.
Si las discusiones se repiten y os cuesta entenderos, podemos trabajar vuestra comunicación en terapia de pareja.

